FumoEstrellas

Carta hacia ti.

Pienso al alba en que escribir, que recuerdo plasmas; vengo a escribir sin rimas ni prosas, sin verdades escritas, sin paradoja, vengo a escribir una carta hacía ti, dirigida directamente desde mi dolor y mi amor hacía ti. Recordándote con esta carta, con mis letras, con mis pensamientos que aunque lejos nos encontremos en ti siempre estoy y en mí siempre estas, aunque mil kilómetros nos separen tus besos y tus caricias aún están, constantes, sin ausencia, recordándome que debo esperar, que con mi paciencia no he de jugar, en ti mi amor todo depositado esta y tu amor por mí en vano de ninguna forma ha de esta.


Sé que no me voy a convertir en el centro de tu existencia, ni la razón de tu felicidad, ni mucho menos en el ser indispensable en tu hermosa vida, pero quiero ser aquel humano que te amé de forma real y sincera, que se gane tus desvelos, tus mensajes de buenos días, tus regaños y tus preocupaciones.  

Por cosas de la vida, sin tener razón alguna llegue a creer en las coincidencias, te lo digo porque, tú, si tú mi pequeña luz, fuiste eso una pequeña coincidencia, una diminuta estrella fugaz, eres de esos momentos que suceden una sola vez en la vida, eres realidad, eres sueño, eres luz y eres mi oscuridad.

Te convertiste en mi imposible, en mi fotografía en movimiento, tienes de arte sonreír y crear vida con tu mirada, siendo aquí un poco consentidor conmigo mismo, eres lo que nunca busque y siempre quise, eres lo que merezco y quizás jamás tendré.  

Gasto mi vida, mi tinta, gasto hojas y mi tiempo, gasto miles de papeles y de lápices por ti ¡¿Cómo es posible que aun dudes de mi amor por ti?! Siento que ya soy digno de quererte de que a mi amor por ti, tú le correspondas como es y sin ponerle ningún fin, quizás ya este siento orgulloso y prejuicioso, pero tu amor real quiero sentir en mí.   Te confieso aunque ya cambiando de tema, que odio mis rimas y lo que escribo pero ese odio es gracias a ti ¡Maldición! Otra vez, una rima más sin querer la dije y todo por ti, Odio escribirte tan dulce y delicadamente algo,  que de ti alguna respuesta no obtenga que dolor siento ¡Maldición es algo sin fin! Ya he maldecido mucho y es porque tú sin control me tienes a mí, odio esperar que mi vida cambie en torno a ti, pero yo lo elegí así.  

Ya en tiempo, suficiente dije en esta carta medio larga o medio corta, depende de tu perspectiva al leer lo que siento por ti, ya es el momento de culminarla con un final sencillo y sin dramatismo, diciéndote que te amo y no dudare un minuto en jurártelo frente a ti, o, a quien quiera un prueba de ello con orgullo, fortaleza y verdad en lo que digo, así y más diré lo que tanto te amo a ti mi pequeña estrella y romperé aquí la poca de rima que llevaba, al decirte que eres mi aurora boreal y mi aurora austral, mi supernova y un cuásar, eres mi sol, mis estrellas y mi lunas, así por muy simple que se lea, tú eres lo que forma mi todo, eres mi oxígeno, carbono e hidrogeno.