Antonio RV

Sotillo de Sanabria

 

 

Este luar de castaños heridos

es un bosque encantado

dónde los espíritus limpian el aire

envolviendo a los seres

potenciando la magia de cada uno.

 

El musgo de las piedras graníticas

rezuma el agua pura

que mana montaña abajo

deleitándonos en el caedero calagua

ofrece truchas y caño a los paisanos.

 

Por allí transcurrían los antiguos caminos

de la vida de nuestros abuelos

llenos de ganado, leña y nuevas

de gentes de otros lares

para trocar saberes y cantidades contables.

 

Dicen que el Quijote se maravilló

del valle escondido dónde los lobos

aullaban a la luna

para pedirle alumbramiento y estrellas

en noches de intensos sentires libres.