Juan de Marsilio

Ni h ni c


       

“Cuando salude y me vaya” 
será con una sonrisa 
para con casi todos 
aunque sabré 
que muchos de ellos 
no se la habrán merecido. 

No será hipocresía ni condescendencia: 
nada más la certeza de estar partiendo 
rumbo a más feliz morada
donde me estorbarían
cuentas menudas pendientes. 

Cuando esté llegando allá 
me recibirá el buen Dios 
con una sonrisa 
que estoy bien consciente 
de no merecer.

No será hipocresía ni condescendencia.