RRomero

Cada vez

Grande es la paz que me proporciona el recuerdo

húmedo y seco de tus labios (de pasión y buenos días).

Cada cuando viene y se va

como abeja que se esconde, y buscando su miel;

miel ámbar como de un claro atardecer, y de playa;

así de dulces y salados son estos recuerdos.

Ahora de nuevo en la noche sonrío

con esporádicos aromas alegres recordando mi pasado

y tu lágrima junto a la mía

se emposan en un ¿QUE HUBIERA?

¿Que Hubiera? ¿que hubiera?.

Me sumerjo en la apertura de mi pulmón

hacia un sueño del cual no quiero despertar.

Una vez dentro te encuentro

y sin una nube de duda

-YO- te vuelvo a besar.