Darío Ernesto

Forastero en tus manos

Forastero en tus manos

Latiendo y dando golpes, el corazón mío
desquiciado del pensamiento
Desorbitado e inexperto.
Fue así, sin saber de tus costas, tus calles superpobladas,
de inimaginables seres de sangre hospitalaria
Existencias del cobijo infinito.
Mi Santiago de chile, ignorancias, solo tenía de tus costas.
A ti
te nacieron hijos,
poetas tiernos, parió la lonja
playa y vida
Espuma y caracolas marinas.
Te despojaron los fuertes de tus tierras
mas el valle fértil, dio a luz, infinita bondad
en la palabra,
en la melodía.
Escolta de mi alma
En las tardes de nostalgias
A ti mi chile amado, en el horizonte, te busco
Cual gazapo ciego de días
tu aroma por instinto busco
Sintiendo que tu, como la bella madre
me contuvo
proveyéndome, donde recostar mi cabeza.
¡Como olvidar, como!
Si aun viven en mí , tus poemas, tus gentes
de caras redondas morenas
mostrando sonrisas plenas.
En ti ,
¡Oh mi alma se inspira! Amen así será,
quien lo diría, la tierra de Pablo Neruda
De Violeta Parra,
Cuna de canto y gloria
Del arte encarnado en belleza.
Mi espécimen, tiene dos cardinales puntos
Mis hijos y tu tierra bendita
Mis dos luceros
Los cuales también limito.
Lo tierno del cielo.
Ruego le a mi sabia,
que brota en poesía,
que la sed de ti se apacigüe, merme, se rinda.
Silencias el canto de la cordillera fría, como la muerte y escarcha
Apunado existí atravesando el Aconcagua
Y mi espíritu viajó profundo, oyendo voces lejanas.
Mas, por todo ello, todo,
mi alma goza y se contenta.
Por amar y conocer la bella mujer
Chilena
Aborigen sentimental,
Jamás he visto tan bella MUJER,
haberla conocido fue mi tesoro.
Llevaré en el semblante un recuerdo indeleble
Acarrearé lágrimas a mi lugar de descanso,
eterno reposo
Estrechando mis manos con las tuyas
Fusión sureña,
América,
Unida en trasmisiones y poemas, del alma,
Noble y Generosa.

Dario Ernesto Muñoz Sosa