Héctor(micorazón)

Hasta que la muerte nos separe I

Habían unido sus vidas haciendo voto supremo de amor en sus corazones, Lida, la radiante joven y Byron el humilde y cariñoso compañero. Él le amó desde el momento que la vio. Los días pasaban y a la armonía del hogar se añadía una melodía de un entorno tranquilo, vecinos y amigos que no dejaban de reconocer en la pareja una fuerza y entrega sincera a pesar que tenían una corta edad, ella solo tenía diecisiete años, él veintidós.

Siempre tenían desacuerdos como en toda pareja los hay, eso sin duda no era lo admirable, sino la madurez con que tomaban decisiones, la ternura que no se medía por palabras o frases prefabricadas, era en cada gesto, en cada mirada, en cada detalle, allí estaba esa máxima de amor; se comprendían.

La pareja ideal, es probable que jamás llegue, pero en la vida siempre convendrá en el amor ser real, estar conscientes del cóctel de situaciones tanto buenas como adversas para llevarlas el mejor campo de honor de un hogar, la mesa del diálogo.

 

Cuan profundo sentir del alma brota,
en fuente que no niega refrigerio,
son cual dama y señor de su imperio,
abunda cariño, amor no se agota.

Allí no hay ángeles con alas rotas,
no existen enigmas ni misterios,
no hay lugar a injerencias de criterios,
que filtren de otras fuentes gota a gota.

Amor, amor todo así ha empezado,
parece un sueño ésta realidad,
del que nunca se quiere despertar.

¡Ay!¡Cómo no sentirse uno tentado,
a desafiar a toda adversidad,
cuando invade el supremo sentir de amar!

 

Un día, llegó Byron del trabajo y entre tanto que el entraba Lida salto a sus brazos y le dio un beso, como solía hacer frecuentemente, luego le dijo emocionada:

-¡Tengo que darte una noticia!. . .

-¡Oh! (Dijo Byron), casualmente también tengo que darte una noticia, pero vamos, cariño, tú primero. . .

Una amplia sonrisa lleno el rostro de la joven y dijo;

 

- VAMOS A SER PADRES. . estoy embarazada. .

- ! Qué ? Mi amor estás segura? ¡Dios mío! me haces el hombre más feliz del mundo Lida. 

Bueno mi noticia no te ha de alegrar tanto como me alegra la tuya, pero tengo que contarte que; El jefe hoy habló conmigo y entre otras cosas ha decidido enviarme a su finca a cuidarla y trabajarla desde la próxima semana.

Yo, entiendo que teníamos muchos planes aquí, pero, como ves me ha sido impuesto este nuevo empleo. Dime con sinceridad qué opinas al respecto . . ? 

- Mira Byron, yo entiendo la importancia del asunto y no puedo negarte que me da pena dejar este lugar, Pero, aún así estoy dispuesta, iré contigo y que sea para nuestro bien y el de nuestro bebé.