migreriana

Vida

   Armo un bosquejo de mi marcha,

  como si arara algún camino

  y llovieran todas mis ganas,

  me detengo en su posibilidad,

  para dejar que algún retoño

  se apropie de mis terruños,

  y así se deshace el miedo,

  el milagro del nacimiento

  me deja en el alma un toque

  de magia o un minuto de piedad.