alicia perez hernandez

No estabas y no estarás…

Hoy no vino tu voz.

Hoy no estuvo tu Mirada,

hoy el silencio me atrapó  

en el recuerdo de tus ojos negros,

en la boca que besé,

en las manos que tantas

veces acariciara mi cuerpo.

Hoy no estabas…

Había viento

y lo confundí con tu voz,

y el viento lloró conmigo.

Están vacíos los brazos míos,

ya no siento tu cuerpo

abrazándose al mío.

Ya no, ya no,

ya no escucho la voz

que me cantaba

-la niña de mis ojos, no la puedo olvidar-

Es como si todo de ti se hubiera ido,

a la tumba olvidada

de tus besos, besos míos,

tantos, tantos que no olvido.

Era de noche cuando

sentí que te ibas…

y te fuiste como un sueño de  niños

que no se pudo realizar.

Duele, duele mucho…

no saberte, no tenerte cerca

saber que mi cuerpo morirá,

con los labios vacíos de ti.

La vida se apagó ese día

que te soñé, sin estar,

no estabas y no estarás más…

-Siente meses sin ti y todavía te lloro-

 

Alicia Pérez Hernández

-No es la pluma la que escribe es el alma-

 

Peregrino soy sin ti Alicia

 

 Beso en boca ardida. Corren las venas

 como lava -volcán que sube llamas...-

 El amor palpita, el pecho se acrecienta.

 Ella, de ojos serpentinos, morena,

 sensitiva, de amor, alborotada melena

 recogida sobre la blanca nuca

 -coqueta sobre el suelo reclinada,

 belleza simpar de espiga dorada-.

 ¡Sintiera yo las caricias, los besos

 de amor en mis labios de viva fragua;

 notara yo la fiebre del cariño,

 calentando el adentro de mi celda!,

 vertiendo mi hombría enfervorizada...

 

 Peregrino soy haciendo los caminos...

 Dejé mi fe en la celda encendida

 -tenía miedo de tanto querer,

 que el aliento me salía del alma-.

 En surcos de mi vida, los abrojos.

 Ruiseñores entre rejas moviendo

 alas de seda hacia la libertad.

 Selva virgen era: que arde, que besa

 entre sedas vaporosas de fiesta.

 Por caminos de polvo peregrino

 voy, que nunca volverá  ya a su hogar

 -cartas escribí, amé \"tu ondulado pelo\"

 “los grandes ojos\" “la boca de fresa\"

 (Todo se acaba, todo se marchita,

 que yo no deseo seguir viviendo,

 que las circunstancias me son adversas)

 -Y soy sin ti, amada azteca, mía eres Alicia

 aun no teniéndote cerca, te sigo amando-

 

 Salvador 5-6-11- Granada