Peregrina

EL VENCEDOR

 

 

Empuña su antorcha el que ha vencido

sin dejarse amagar por la desdicha;

a todo humano la vida vapulea y

tras la fiera tempestad que le ha mermado

levántase aún más fortalecido,

pues sus miedos al fín se han aplacado.

 

Sin estar más bajo la férula y el yugo

de tan despiadado e implacable enemigo,

tras la lucha en su interior sobrecogido

recupera invencible fiero aplomo,

se lanza a la conquista de sus sueños

largamente albergados con ahínco

y en tal empresa entregando hasta la vida.