Darío Ernesto

Cèntuplo de las tradiciones

 

 

Te  contarè un poema,

uno  el primogenito, singular

 de historias,de un poeta  herido

Es la leyenda de dos locos herrantes , en la sombra

Dos  fulgurantes

Bagabundos del amor

Extendiendo sus alas,

En busca de los migratorios rumbos,

Yacian en sus almas, la sed y la conquista

La juventud y los tesoros  infinitos

La libertad ,incalculable,intangible sin tapujos,

Como en cada vida,en cada sueño

El diablo existiò  en sus  deseos

Aquellos insaciables, inmaturos

Y vinieron los amantes como aves de rapiña

Con sus mentiras y despojos,

Malolientes de seducciòn y burdas mentiras

Robando  el corazon de la tersa boca

Hùmeda de rocios

Rompiendo la debil fuente de fe y  confianza

¡Oh cuan cerca de la muerte!

El espiritu moribundo viaja al fondo de sus  abatimientos

Amarga soledad girando como en vuelo

A lo lejos los circulares remolinos de  caranchos

Revoloteando las visceras de un amor destruido

 Leyenda de las vivencias

Juntar de a pedazos  los cristales fragmetados  del alma

Remendar de a poco ,sollosos con làgrimas

Derramadas en las amargas experiencias

Remiendos nuevos,en prendas viejas

Mas como dice la escritura

lo nuevo tira de lo viejo y la rotura se hace peor,

aun quedan  aromas y pensamientos de solo amores  inmaduros

de las mentiras,maldad y fracaso

asi de infiel fue el origen,de Satan, mentira y desengaño

amigarse con el bien y el mal

designios y malos caminos

el hombre  se desenvuelve, atrincherado en las resignaciones

exalando dia a dia lamentaciones

implorando al divino

fuerzas cada dia,para emprender vuelo y rutinas del descenso.

 

Dario Ernesto Muñoz Sosa

Argentina  15 de noviembre 2013