Olivera Dayana

Paradójico disfraz

Suena extraordinario lo que me vas contando, más me parece que lo he oído en algún lugar

 

Viniendo de tus labios me suena tan extraño, saliendo de tu alma me resulta tan banal

 

Desearía que entendieses que no valen los halagos, si el mérito que recibes no se arrima a tu verdad

 

Se te va haciendo costumbre imprimir los retratos, y hasta creo que olvidaste la magia de pintar

 

 

 

Será que ya nadie teje sobre la hebra inexplorada, será que ya todos los sueños se van marchando hacia atrás

 

Que ya poco nos sorprende, que ya nada nos reclama, que se ha vuelto tan sencillo dormir en la duplicidad

 

Esperaba más la astucia con la que me despertabas, esas locas percepciones, esa libre intensidad

 

Esperaba que fueses tú quien me hablaras, y no la débil conciencia de quien prefiere remedar

 

 

 

Siempre es más valiosa la experiencia de los años, que esa gloria hipotética de vender la dignidad

 

Siempre es más valiente tocar lo que no han tocado, que pisar sobre esas huellas que tienen finalidad

 

No es lo mismo tocar una rosa de plástico, que merodear cuidadosamente una flor de loto y suspirar

 

No es lo mismo que todos beban del vaso tan análogo, que cada quien tenga un vino y lo sepa amparar

 

 

 

Ya sabes que prefiero tu corazón antes que nada, y se distinguir tu perfume único entre los demás

 

Ya sabes que te admiro por cada cosa que hablas, tan solo porque creo que eres especial

 

Es por eso que es inverosímil ese cliché en tu mirada, no eres tú el que actúa buscando popularidad

 

Tú eres sublime, eres perenne, eres gracia,  por favor quítate ese paradójico disfraz