Enrique del Nilo

UN HUECO EN UNA SONRISA

Caminando por la quinta avenida

de una ciudad cualquiera

un hueco en una sonrisa encontré

una sonrisa sincera y convencida

que entre ese par de dientes

cabe toda una vida

 

Acomoda entre sus labios la armónica

y le arranca sonatas al sol

revolotea un jilguero en su mano

y el cielo en su mirada escampó

 

Las rotas alas de un sombrero

van arrastrando una suplica

por la acera de aquella avenida

una moneda que traiga comida

una limosna por el amor de Dios

 

Unos pasas y le miran

otros elevan su rostro al pasar

pero todos se llevan su tonada

entre labios tarareando su canción

 

La tarde llega siempre

por ese mismo camino

a buscar a su viejo amigo

del hueco en la sonrisa

que como siempre ha entregado

hasta su camisa

para cobijar a otro del sol

hoy el frio le abraza en el portal

donde la dulce armónica

sigue siempre invitando a soñar

 

Se desvela la noche a su diestra

el insomnio le va a acompañar

hoy no consiguió su moneda

hoy no tuvo tiempo de cenar

pero mantiene en el aire la tonada

a la espera de una nueva mañana

que quizá no le despertará

pero por el hueco de su sonrisa

sale la dulce melodía

que nos invita a todos a soñar

 

Me acerqué a darle una moneda

y a su lado para siempre quedé

vi la vida fluir por sus ojos

y en sus manos dos alas de mar

de sus labios el soplo de vida

que en edenes me hizo soñar

olvidando la estúpida vida

me quedé a su lado a soñar

me miro y me dijo enseguida

guarda ya tu sucio monedero

hoy trajiste a mi vida compañía

que más puede un hombre esperar

 

Le dije me diste alegría

replicó esa ya la traías

yo solo he tocada una vieja canción