Rosa Baladron Rodriguez

ACEPTAR

En la vida las pérdidas

no se pueden evitar.

De nuestra capacidad

de adaptarnos al cambio

depende nuestra felicidad

y nuestra libertad.

Nada se puede cambiar

a menos de antes aceptarlo.

 

De todas las energías peligrosas

que se pueden propagar

en nuestra alma,

una de las más nefastas

a nuestra dicha, es desear

que las cosas sean diferentes.

 

Con un gran esfuerzo

podemos intentar cambiar,

la manera de actuar o de pensar

de los demás

o como las circunstancias

evolucionan.

 

Pero cuando este esfuerzo

encuentra una resistencia

como a menudo llega,

la corrosión gana entonces

nuestro corazón.

 

Tener la capacidad de cambiar

lo que se pueda,

no resistir a lo que no es posible

y discernir la diferencia entre ambas.

 

Lo mejor que se puede hacer

cuando llueve,

es dejar que llueva.

 

Sé como un puente,

vive el presente,

deja a la vida fluir.