HERMINSON YULE RIASCOS

CIEGO

Estabas escondida tras tu linda cara

y me dejé embelesar de la fachada,

pasome lo que al que en desierto ara,

pues, por más que intento, no germina nada.

 

Dejé ciego que tu mano me llevara

para que hicieras mi vida desdichada,

ahora no sé qué el destino me depara

ni cómo escapar de tu mirada.

 

Tenía que caersete la máscara

de buena chica enamorada

ésa que al final se descara

 

y enseña el munstruo del que es habitada,

pero, te han de medir con la misma vara

aver si con dolor se te quita la pendejada.