EPEV- Poerrante

SOSLAYOS

 

Algo le pasa a tu padre, ¡pregúntale!

Esa cara le conozco. ¡Incrépalo!

 

El mutismo me acorrala

soy piedra inerme, arrojada al vacio

no hay arrogancia ni petulancia

inmerso en la vacuidad, soy pétalo raido

de la marchita rosa que se desgrana.

 

Una vida…que se hace larga

un grito estrangulado y sin sentido

una roca desfragmentada y en arena convertida;

desmadejados moluscos, nácar que serán olvidos

una ola que revienta y regresa al rebullicio

donde las gaviotas bailando

degustan el pescado, que marineros han traído.

 

Una ciudad que crece

con vertiginosos desmedidos

y solo me voy quedando

atado al tren de recorridos caminos.

 

Quiero explayarme, extenderme

pero estoy estático, incurso y cómplice

en las páginas de un libro

que versan

la antología… del desperdicio de los días idos

o quizás las turbias crónicas… de fallidos latidos

 

Escribe quien llora, adentro

con grito del silente despavorido

ruborizado del “ in crescendo demográfico”

anárquico, anacrónico y sin sentido

barbarie de quien se impone

y come en platos que nunca se han compartido.

………….

Incisión

De un mundo de muchas norias

y de abismos retorcidos,

que no compilan osamentas

sino almas que no se han parido.

…………..

La encrucijada se atraganta

con la oquedad, el silencio y el grito detenido

y va envolviendo cuan sombra

el aura del otrora reluciente bramido

 

del toro que fue en otros tiempos

el padrote convenido

a la postre los cascos, los cuernos… degastados

tal cual el sonido acústico y luctuoso

que en el viento se ha distendido

llevando la piel al zapato

y la carne al asador encendido

 

El grito esta apretujado

y su salida será, un alarido,

está entre la espalda y el pecho

es como un dejo infinito,

un quebrado, un maldijo, que poco comprendo

 

redimir al alma que tengo, tras otros vientos

se abra el abanico o matices de prismas bonitos

que den claridad al sendero y permitan proferir el grito

que me estrangula por dentro.

 

EPEV. 2013