María

Amantes

Las copas nos unían, pero estábamos lejos. Palabras innombrables resultaban tácitas en cada burbuja. El escenario se esfumaba y nos elevamos juntos a la altura de las verdades. Dichosos en ese plano celebrábamos la vida. Pero ella te llamaba y vos te desdibujabas. El me nombraba y yo lloraba.