María

Miscelánea II


Porque no deseaba anclar en tu corazón yo aún no era la fugitiva del encuentro.

 

Página negra. Una larga lista. Y aún aleteo en los grises.

 

Vivo en la noche. No respiro al alba. En la tarde mis palabras me guarecen en breves noches.

 

...y no es más que un nombre muerto en mi cegada memoria.

 

Cinco sentidos anestediados. Y la idea fija de despertar en vos.