HERMINSON YULE RIASCOS

EL FRIO

EL frío de la noche canta con sus brazos helados

y abraza con voz polar todo ámbito,

todo ser que lo mira esperando

sus frases sin cuerpo, su aliento

de gruta y árboles

por donde cuela su alfabeto.

Es un fantasma que aterra y carga en su lomo

cristales que deposita en el cesped

como una novia en noche de bodas

para desposarse en la piel natura y fértil

rodando a su raiz, dándole vida.

Yo lo combato a punta de chamarra y lana,

 con lenguas rojas y amarillas que dan la leña al arder.

Más... !hace tánto frío!,

 capa rosa de hielo que se degrana de la soledad

que no puedo atacar con la sonrisa

y esos cristales brotan por mis ojos

taciturnos y tristes bajo una noche

infinitamente negra 

infinitamente melancólica

y más infinitamente grande.

¿Cómo ponerle bufanda al alma?

¿cómo enruanarme el pecho?

cómo decirle al mundo que hace más frío

en mi interior que bajo las estrellas

por que bajo ellas ando estrellado

de ausencia.

El frío de la noche llora conmigo,

yo le animo a cantar entre las hojas

que se arrastran bajo su pié

y él me ayuda a rociar las plantas

que mi soledad no abarca.