ALVARO J. MARQUEZ

MALVADO LUNES

 

\"La canción de lo que estábamos viviendo,/ cuya letra me estabas dedicando,/ aunque me la cantaste sonriendo/ sé que la escribiste llorando\".

 

Odio los lunes, porque un lunes te perdí,

luego de meses de un hermoso romance,

no quiero ni pensar por qué, pero fue así,

pareciera a veces que hasta el amor cansa,

ya lo ves, llegabas tú y llegaba la esperanza

y hoy, ya no hay esperanza que me alcance.

 

Los martes solías buscarme en la oficina

y teníamos para hablar diversos puntos,

un restaurante italiano en aquella esquina

donde tantos abrazos y besos nos dimos

y cerca el lugar donde tantas veces fuimos

para disfrutar del placer de estar juntos.

 

El miércoles lo llegamos a odiar un poco

pues siempre por algo no podíamos vernos,

a veces lo pienso y me parece un poco loco,

nuestros instantes para amarnos eran enormes,

pero como dos niños no estábamos conformes

y simplemente queríamos que fueran eternos.

 

Jueves era para nosotros el día de las visitas,

yo visitaba a tu familia o si no, tú a la mía,

nuestras risas eran para entonces tan infinitas,

fueron tantas las sonrisas que entregamos,

que creo que ninguno de los dos sospechamos

que todo iba a cambiar tan de repente un día.

 

Viernes día de salir, a cenar, bailar, a divertirnos,

a morder nuestros labios en un apasionado beso,

con tanto por hacer juntos, tanto por decirnos,

pero el destino a veces alguna carta nos esconde

y hoy desconcertados, nos preguntamos dónde

se pudo haber quedado sin valor todo eso.

 

Sábado, al cine siempre acostumbrábamos a ir,

aunque ni supiéramos cuál película íbamos a ver,

pero no nos costaba mucho sin embargo elegir,

alguna romántica o si no, veíamos una de terror,

como esta película que ambos vivimos de amor

y que hoy nos muestra cómo muere un querer.

 

Domingo, nos gustaba mucho oír música, leer,

inventar juegos y crear pícaras penitencias...

nos daba gusto a ambos estar, sentir... ser...

sentirnos a veces tú como niña y yo como niño

al dejar en el entorno de nuestro total cariño,

tantas verdaderas e inocultables evidencias.

 

Hasta que llegaba el malvado lunes de nuevo,

el día en el cual murieron nuestras alegrías,

mírame aquí, fíjate todo el tiempo que llevo

buscando a Dios o a alguien que sepa entender

y me diga ahora cómo rayos hago para hacer

una semana especial que sólo tenga seis días.

 

Poema original de Álvaro Márquez

Venezuela

Todos los derechos reservados

9/9/2013