PETALOS DE NOCHE

Ella tiene recintos garabateados de confites... La biografía inédita de Garabato Púrpura...



Que lindo habito, es abrir un caramelo ahogado en un envoltorio...,
[Siente una paradoja al futuro; morirá de a poco siendo una extremidad fugaz de alguien o vivirá eternamente siendo una extremidad puntiaguda para el vacío]

        y éste pide ayuda..., necesita ese respiro de libertad...,
siempre tiene expresiones fuertes -pero ahora-    parece débil...,
pide ayuda y después pedirá... clemencia...,
                                          lo sé..., eso pedirá...,
y... GRITA AYUDA!
  
[Te gusta hacer poemas..., mejorar tu oscuridad con la alquimia del arte, imaginando que alguien te imagina dejar salir esos mecanismos alados, que mañana extinguirán las ecuaciones complejas que aprisionan tu realidad...]

en la niebla..., lo socorre una muchacha...,
    ella tiene las consonantes confitadas...,

 siempre se esconde bajo el amparo del sol
  para incendiar a las sombras al acecho...,

ella respira su nombre,     -no, para no dejarlo salir-
sino que le gustaría quedar encerrada en ella...,

               le gustan las ventanas sin cristales...,
sus ojos son como las ventanas que le gustan...,
siente libertad aunque quiera estar encerrada...,

no es por su claustro interno, sino que quiere ahogarse...,
[Por qué miras tanto lo infinito, sí eso que tanto miras, lo tienes entre sus dedos sanguíneos como pretexto para distraer a la noche de sus estrellas]



               ella tiene miedo..., el mundo es tan sospechoso allá fuera
-a mí también me da miedo el mundo ladrón de la vida que no tengo-

y... ella socorrió al caramelo..., lo desnuda tímidamente...
-ella es tímida...,                                                                       aunque...-

     y el caramelo púrpura sale a la luz,

el sol intenta succionar sus colores.../

             el sol siempre es un verdugo
                de los síntomas de ánimo,

                   te lleva a la gloria
para luego quemarte
en las brazas de la oscuridad...,
por no decir la muerte-
palabra reiterada en los confines del silencio-

y el caramelo salió a la libertad, tiene un color profundo y fuerte;
pero...,           el oxigeno de esos dedos sudorosos lo derriten...,

ella no quiere asesinarlo..., no quiere... NO!!!
         pero sus dedos son dos tenazas
capaz de ultrajar a la propia libertad...,

el caramelo pide clemencia..., y de nuevo pide ayuda...,
         y alguien dentro de la muchacha quiere ayudarlo,
quiere salir, quiere salir del recinto confitado..., quiere...-
pero llega tarde...,

una boca nebulosa terminó con la ciencia de la libertad dulce...,
[Hay tantas sombras allá fuera..., hay muchos ruidos y muchos vacíos; hay mucho de todo, de algo y de nada... estás allá fuera parada con una cuerda y un burbuja de helio sosteniendo tus miedos, y del cielo sombrío brotan silencios, gotas puntiagudas hieren el vuelo de un músculo, se revienta, llueven confites y miedos... llueve el sonido de una lágrima exiliada por tus ojos... llueven ruidos, silencios y vacíos..., llueve algo, todo y nada..., te llueves versos para esconderte en un poema ajeno]

ella...,                   está rara...,
ella..., se siente desconocida...,
ella...,          mira sus manos...,

es todo un universo de confites...,

ella se desmaya...,

    y de sus pies salen raíces...,

y de sus manos exhala hojas...,

y de sus límpidos ojos nace el mañana...,

                                  y de su boca
se dibuja el sonido de la esquizofrenia;
               no como síntoma mental...,

Sino como el adagio esquizofrénico de confites...,
[Puede ser paranoia, psicosis, Mal de muchos males, brujería de otros, o simplemente locura..., puede ser mi nombre o el tuyo, o el suyo lector, pueden ser tantos males, o pueden ser tantos pretextos, pueden ser tantas salidas y tantas definiciones íntimas para la libertad de la imaginación, puede ser, sin embargo, fantasmas que sacuden sus sombras sobre el espejo frágil de sus/mis miedos... y una voz me despierta por las mañanas, escribe con un tilde extendido sobre sus/mis apagados labios y le da una cierta textura a las tinieblas de su/mi mirada, esos ojos se abrigan de la tristeza, esos ojos se marchitan en cenizas... esos ojos animalitos de la esquizofrenia visual, que ampara su/mi secuestro a la muchacha cohibida por los miedos ajenos de habitantes en mi/su pecho sofocado de helio...]

una mancha de libertad refriega su piel con el pavimento,

                           ya las paredes rugosas de su cuerpo
                                      no son el tacto a la realidad;
                sino que es un féretro que contiene la carne,

        ya esas calles atestadas de enredaderas metálicas
para ella no son los mismos comodines de su indiferencia;
sino que..., es algo más allá de una naturaleza muerta...,

ahora siente ser un músculo sincronizado con lo retratos no hablados
             que la siguen por todos lados, e intentan llevarse su mirada
                           pero ella sigue fundando su ciudad de los colores
                    sobre túneles re-editados en sus secuelas sanguíneas;

     y mira abrirse el cielo,
   cae papel picado desde
las caries de la dentadura
mal cerrada por una boca
amurallada de labios de
                   invierno...,

Y sobre el mesón, se bate una montaña de helados...,
Ella despierta...-

era un sueño perverso,

se llevo sus consonantes

y despertó
con vocales
claudicadas
en su boca 
tildada de
sentimientos
    ajenos..., 

Mira fuera del cristal... las mismas personas acribilladas por la violación del sol sombrío,
que se aturden como enredaderas sobra la calzada mal puesta
                                                   sobre la misma esquina atrincherada de sombras,
    y el árbol
     desnudo
ante tantos
maniquíes
sosteniendo
sus labios
en el acopio
de saliva 
desgastada
por el combate
del amor y el
tiempo...,

y ella mira la montaña entre sus manos...,

la mira..., y ella la mira...,

                  -hay más ruidos cerca-

           esos ruidos se ríen,
ella también sigue a la moda enfermiza-

ella mira su reloj que no tiene* del brazo izquierdo
     que se llevo su última cucharada de helado...,

Se grita íntimamente \"POR DIOS\"
               y recuerda un olvido...,
recuerda ser quien es...,
                             recuerda...,

...         recuerda haber sido un caramelo
ahogado en un envoltorio de la realidad...,

liberado por ella misma,      en recintos
que ahogan sus miedos, transformando
             su daño íntimo en confites...,
y,        tildando de colores la piel árida
que se duerme en el frío de la muerte...,

/dentro de un cristal, agonizar sus lágrimas...,/
       un helado
       de fisuras
 que amanecen
   en sus dedos
para anochecer
  en sus manos

y luego en su pecho,
              como reloj
                  testigo
         de su bombeo 
              a las risas
    de su despertar...


ES CIERTO... TODOS NECESITAMOS DESPERTAR...,
¿TÚ DESEAS ESO?
O
Yo,
yo como ente sin sombra y sin reflejo
que reinventa el universo para destruirlo
y ver caer puntos suspensivos
sobre la muerte aparente del vacío...

Yo, aún no despierto de las garras de la creatividad y el arte...,
aún sigo corcheteado a mis miedos...,
aún sigo ahogándome de a poco
dentro de ese océano sanguíneo de la libertad,
aunque suene contradictorio
este encierro
son mis alas...
[....]


Cuenca..., Ecuador...
2010-2013.
Lo ví en fotografías...