marco augusto

En un mar de salinos silencios

En un mar de salinos silencios

 

Agonizante se despeña,

hacia el fondo oscuro de una pena,

la cruda realidad,

con su carga perversa,

con su fiera embestida

 de infinitos recuerdos.

 

Amargo lamento del alma,

  enrojeciendo mi lejana mirada,

ofrenda al amor extinto,

collar de perlas blancas,

al amor evocado.

 

Un mar de salinos silencios,

se abaten sobre las velas negras

de mi enlutado navío,

que naufraga,

bajo el colosal peso,

 de una blanca rosa,

que ha partido.