marco augusto

Disfrazadas promesas

 

Disfrazadas promesas

 

Busca entre aquellas azules horas

las promesas de un engañoso cuerpo,

mientras persigue repuestas

 en medio de una soledad abrazadora

y de un dolor le que quema

su lozana alma.

Habla entre sollozos,

con el duende

de los sueños e ilusiones,

entretanto se le van diluyendo los días

y las noches en un sueño ilusorio,

que se llevó volando el viento de

las mentiras de aquellas aciagas horas.

Nefasta la mirada de aquel hombre

que con mentiras

se adueñó de su blanco y virgen cuerpo,

dejando una semilla clavada

en su plano vientre,

y en una espera eterna

 el regreso de aquel amor ausente,

que le juró amarla hasta la muerte.

Profunda fue su entrega

a aquel amor farsante,

 sin códigos, ni éticas,

que le dejó latiendo en su joven matriz

un nuevo ser,

 rompiendo sus juveniles

y hoy lacerados sueños.