Hugo Emilio Ocanto

Malos tratos en la mujer (Relato monologado)

Esto es una realidad de la vida.

No es real en la mía.

Solo es un sentir, una protesta,

una queja, una aflicción personal...

que entre todos debemos tratar de que no exista más.

Mi imaginación me lleva a...


¿No sabes golpear la puerta

antes de entrar, estúpida?...

Si tienes llave, claro que la tienes,

pero sabes que nunca suelo estar solo...

vos prostituta, desaparece...

en el próximo encuentro, te largo unos mangos...

¿que los quieres ahora?... no los tengo...

espera... che prostituta, dame unos mangos

de tu recaudación, para pagarle a esta guacha...

¿que no me los vas a dar?...

Piénsalo un minuto, porque te desfiguro

la cara a trompadas...¡dame cien!...

¡dámelos, o te doy cien trompadas, prostituta!...

¡te niegas, ¿eh?, entonces cómete estas trompadas...

¡Toma, toma, toma!...

¡Hija de perra!...¡tienes que darte cuenta

quién es el que manda aquí!...

Toma los cien de mi polvo, desgraciada,

y salí urgente, si no quieres ligar tú también...

¿Estás conforme ahora? ya se fue...

¿cuánto recaudaste hoy en tus revolcadas?...

¿mil quinientos nomás?...

Hazle creer a otro...conmigo no juegues...

decime la verdad cuánto recaudaste,

o te vuelvo a trompear...

¿dónde escondiste tu billetera?...

seguro que entre tus tetas...

búscala o te arranco la billetera y una teta, desgraciada...

dámela, mentirosa de mierda,

tres mil quinientos pesos...

ya me parecía a mí, que en siete

horas no podía ser lo que me dijiste...

Hazme un café, y un buen trago de whisky...

y no me lo mezquines...

que con lo que ganas encamándote,

no vamos a estar haciendo ahorros innecesarios...De esos mangos, dame dos mil quinientos...

quédate con el resto...

tuviste una noche fructífera... y me alegro...

¿esta es la mierda de whisky que me sirves?...

¡dame más!... ¡no me contradigas en lo que te pido,

porque te voy a volver a trompear!...

Shhh, cállate, no me digas nada,

porque te volteo la dentadura de una trompada...

Dame un calzoncillo limpio,

esta malparida me hizo ensuciarlo...

¡sin chistar, sin ninguna queja guacha,

porque te cago a patadas!...

y lávate esa cara, la tienes ensangrentada...

desaparece, y déjame deleitarme con esta copa...

tienes que descansar, mañana te espera

un día bastante trajinado... tengo tres clientes

que quieren gozarte...

báñate y descansa...

me voy al casino a jugar unos mangos...

no me esperes para juguetear,

ya lo he hecho, y tú también...

sueña conmigo, soñarás con un angelito...

un angelito con pantalones bien puestos...

hasta luego, querida...

Todos los derechos reservados al autor(Hugo Emilio Ocanto -03/08/2013)