marco augusto

Llegas a mi con tu mirada desnuda

 

 

Llegas a mi con la mirada desnuda

 

Llegas a mí con la mirada desnuda,

con tu canto primoroso,

a resucitar mis aguas dormidas,

a sacarme de mis reposos

y a olvidarme de la vida.

Penetras con tu luz al foso de mis

olvidos y preñas mis noches

de dulces desvaríos.

Se calla la muerte,

mientras regresan

los sonidos de mi voz ausente

y se pliegan a la brisa de tu cuerpo,

mis dos lirios encendidos.

Soy mundano hijo de la tierra,

señor de fuego sin leña,

cantor de coplas peregrinas

y arrodillado a tu vera.

Un abismo frío y seco se perdió

entre tus riveras,

cuando con mirada de ángel,

te acercaste a mis quimeras.