Carlos Alcaraz

Ausencias compartidas

 

A la despedida

que nunca tuvimos.

 

Las veces que te he perdido

he repasado siempre nuestra historia:

cada palabra, cada tono,

cada cielo al que nos hemos atado,

cada destello de cordura

que nos hemos prohibido tocar.

He llenado las maletas para que te quedes,

las he vaciado para que sepas que nada te detiene.

He dormido entre tus brazos

para no soñar contigo,

sino en ti.

Tu sombra me camina sobre el pecho

evitando perderse o encontrarse,

le teme a descubrirse

como un eco del desastre

que ya nunca serás. 

Nosotros, en cambio, nos perdemos

como si de ello dependiera nuestra historia:

somos el eco de la luz que nos toca,

que nos invade, que nos miente

tan piadosa como despiadadamente.

Tú recorres esta habitación

más por rutina que de ganas,

levantas con las manos frías

lo que tiramos a gritos,

y yo me quedo en silencio

amándote odiarme.

Porque te he perdido más de una vez

y nunca ha sido suficiente para terminar de amarte;

porque volveré a perderte

y sé que seguiremos cosechando

estas ausencias compartidas;

porque eres tierra fértil

y yo semilla;

porque una historia sin ausencia

no llega ni a utopía.

 

Carlos Alcaraz

18/07/13