angelab

Pudo llamarse “Amé a una mujer soñadora”

 

 

Hoy cuando te vi pasar

me dejaste sólo la silueta de una mujer

de pasos rápidos y mente confundida.

La primera reacción que tuve

fue hacerte un poema que se llamara:

“Amé a una mujer soñadora”

pero como no tengo la capacidad de convencer

con rimas o palabras escogidas

a una mujer como tú,

sólo quise dejar que mi lápiz  corriera

 delante de una hemorragia de sentimientos

no confesados

para dejar fe de cosas que nos hacen falta a los dos