alfonsopocho

CUANDO TU NACISTES

Cuando tú naciste, mis ojos se llenaron

De un fulgor maravilloso y que en cada

Día rejuvenecía mi sentido por la vida.

Cada instante era un cuento, donde tu

Me veías como un mago o un campeón.

Para ti era  la gloria y tú mi gran amor.

¡Oh!, que emoción sentía,  al poner

Mi oído en ese enorme caparazón

Donde tu madre alimentaba,  

De la savia nutrida

Para dar latido de vida,

de tu pequeño corazón.

 

En esos tiernos primeros días, mi alma

Muchas veces desprotegida,  de tantas

Luchas de esta vida, se fundía en la tuya

Y así recuperar  mi fuerza  podía

En cada gesto de tu risa o simplemente

Al cerrar tus ojos y con arrullos

En mis brazos,  te dormías.

 

Hoy vas a ser padre, tu vida ya no es mía

Y un nido de amor ya has construido y con un

Ser maravilloso Dios Padre te ha bendecido,

Que sembrará capullos   de rosas tibias y

Mágicos Corceles que galoparan por praderas

Donde Gustavo el Español derrotara a los enemigos

Que quieren llevarse a la princesa que es

Tus ojos y tu brillo

Tu sangre y tu delirio

 

Serás fuerte y débil, Padre hijo y hermano,

Esposo dueño de un amor de una mujer

que ha vertido en ti, toda su fuerza creadora

Con una vida que  viene

A dormir en tus brazos, con suaves arrullos

De alondras dormidas.

 

 

 

Dedicada a mi hijo que pronto será Padre y  vivirá la

Gloria, que su  viejo  ya la ha vivido desde el día

Que escucho a sus hijos decirle PAPA.