Diaz Valero Alejandro José

Relación hermosa

El oleaje golpea y salpica

el rocoso borde de la orilla

como un amor cuando suplica

y se hinca llorando de rodillas.

 

La orilla escucha el oleaje,

susurros parece que gritan

y en cada nuevo viraje

siente lágrimas que salpican.

 

El mar llega y se va de repente

la constancia de su ola, maravilla,

porque acaricia de modo frecuente

el rocoso borde de la orilla.

 

En este suplicante embeleso

el amor nace y se multiplica

y en las noches de luna lo confieso

se escucha la ola cuando suplica.

 

No hay súplicas válidas

en esta relación hermosa;

el amor es sedosa crisálida

que alberga con amor la mariposa.

 

 

Autor: Alejandro J. Díaz Valero

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