luisa leston celorio

EL BALCÓN DE LA ATALAYA.

Caminante que transitas

en busca de aventuras,

detén un instante tu caminar.

Haz un alto para descansar

en el balcón de la atalaya,

y tus fuerzas recuperar.

 Contempla el mar calmado,

pues hoy el dios Neptuno

se siente sosegado,

porque Anfitrite, su ninfa preferida,

de alegrías le ha colmado.

 Escucha el susurro, caminante,

de las espumosas olas,

olas que acarician los acantilados

donde las xanas moran.

 Descansa, caminante,

en lo alto de la Atalaya,

mientras el Sol se pone

donde el cielo y el mar se abrazan.

 No pierdas, caminante,

de disfrutar el fulgor

de su despedida,

en espera de que retorne,

para de nuevo,  mañana, 

alegrarnos la vida.

 Caminante  que trasiegas

por mi tierrina,

descubre a Neptuno cabalgando

a lomos de las saladas olas,

escoltado por delfines

cuidadosos de no enojarle

para que con su tridente

no agite  la mar

que mansa se mece.

 Caminante,

disfruta de la mar calmada,

de la mar que acoge

a las astutas  sirenas

que sus melenas acicalan

mientras que con cantos lisonjeros

a los marinos engañan.

 Caminante que recorres

nuestra senda costera,

deleita tu mirada

observando  a las  xanas

que se esconden temerosas

de que las ninfas reales

se sientan celosas

de que Neptuno se enamore

de tan sublime belleza.

 Bizarro caminante,

contempla  tanta vida oculta,

que sólo puede gozarla

el que despierto sueña.

Haz un alto en el balcón de la Atalaya,

y dejarte embriagar por  paisaje sin igual .

 

Autora: Escapitina

Luisa Lestón Celorio

1-1-2011

Registrado-

TOMO-  BAZAR DE SENTIMIENTOS