arturo rob cas

MIGRANTE

HE TENIDO CINCO MINUTOS

CON UN HERMANO, UN HERMANO

QUE EN LOS HUESOS LLEVA A UN HOMBRE

EN LA SANGRE A UNA MUJER

EN SU PIEL HAMBRE DE NIÑOS 

Y EN SUS OJOS LA FORTUNA DE SU TIERRA

 

HE CONOCIDO A LA MANO HAMBRIENTA

LA BOCA SEDIENTA ESCARCHADA DE SEQUIA

UN CORAZÓN PENANTE, AMARGO Y FRIO

CORAZÓN ATADO AL SUFRIMIENTO

NACIENTE DE LAS HONDURAS 

CAMINANTE ENTRE MALES AL ACECHO

 

CUERPO DESGASTADO ENTRE RIELES DE DOLOR

ZAPATOS ABRIGO GLORIOSO SANGRE RETENIDA

 

CONOCÍ EN TAN BREVE TIEMPO UNA

VIDA PEREGRINA VESTIDA DE COLOSAL CALOR

AGRIENTANTES FRIOS, SUEÑOS PENDIENTES

HOGARES EXTRAVIADOS, MONEDAS PRICIONERAS

AZULES BOCADOS SIN SON NI SAL, NEGROS TRAGOS

PARPADEOS SIN GOTA NI DULCE, QUETZALES MALDITOS

 

HE VISTO A UN HERMANO-HOMBRE MIGRANTE

QUE DENTRO DE ÉL CARGA EL MANTO DE SU PUEBLO

MIGRANTE DE GANAS FULGENTES Y LACERANTES DESTINOS

HE TRATADO CON AQUEL QUE TIENE UNO DE LOS PEORES MALES

A AQUEL QUE LO ÚNICO QUE TIENE FRENTE A SUS OJOS 

ES LA  QUEMANTE INCERTIDUMBRE