MANTAS MANTAS LAURA

MAMA

MAMÁ

 

Descansaste un frío día de marzo recostada en  el sofá, lucías una dulce sonrisa lejos de largos años de sufrimiento.

te veías más bella de lo que mi memoria alcanzaba a recordar, habías ganado.

Tu rostro lucía vencedor mientras brotaba una lluvia tempestuosa de mis ojos.

Mi luchadora venció y se retiró triunfante tras años buscando la verdad.

Mis oídos escucharon tus últimas palabras con miedo percibí tu lábil aliento, escuché tu victoria y, mis ojos egoístas derramaron lágrimas en silencio.

Con orgullo por tu incesable lucha, pero con dolor por tu partida.

Gracias por todo lo que me enseñaste, gracias por lo que me dejas, gracias sobretodo por tu incesante lucha y por tu eterno amor.

 

Aún cierro la mano con fuerza al acostarme creyendo que sigue siendo la Tuya.

 

TE QUIERO MAMÁ, MI QUERIDA “CUCA”,