Ivdar Kiunter

FUE...

 

 

 

 

 Fue tu amor el que inundó mi vida


en olas de grandeza insospechada,


como el mar que al litoral anega


en mareas de crecientes y borrascas.

 

Fue tu luz de luna plateada, la que


alumbró de sueños mi existencia,


existencia ya de mística inspirada,


o de sueños y de anhelos extasiada.

 

Fuiste tu, sí, que en inspirados versos


 cantaste nuestro amor y sus


desvelos;


y fuiste tú la musa de mi vida,


¡con tus besos, sonrisas y fragancia!