LeonHeart

LA FUERZA DE LA RAZÓN...

Desperté en una mañana, pensando en todos los sueños que albergue contigo,

Desperté en una mañana, añorando con ternura cada uno de tus besos,

Desperté en un ocaso, para recordar que es solo a ti a quien quiero,

Y el silencio de la noche, me recordaba cuanto era lo que yo te deseo.

 

Desperté como en un cuento de hadas, esperando aquel anhelado encuentro,

Caricias transformadas, que formaban parte de nuestro destino,

Caricias sin fin, que desean la llegada del siguiente anochecer adecuado,

Y encontrar en las estrellas un beso posiblemente robado de tus labios.

 

Mi corazón no lo lamenta, pero mi razón aun destella en inconsistencia,

Mi corazón te aclama, y mi razón huye estratégicamente hacia la mejor salida,

Entregue mi pasión a quien no se amar, y desee hallar en él, el escape perfecto,

Entregue cada segundo solo por el olvido y seguiré escuchando mi razón tan cotidiana como su clamor.

 

Como luchar contra la furia de las olas que manejan mis emociones,

Como luchar contra la nostalgia que provoca esa mirada tan angelical,

Como luchar contra tu sonrisa aplacable ante mis desdichas,

Como luchar contra tus juegos que aprisionan sin motivo mis desenfrenos.

 

Solo desvanezco con cada murmullo que deleitas en mis momentos

Solo despierto cuando me doy cuenta de que no estás acomodada en mi pecho.

Vivo escribiendo nostalgias que acumulo en mi vida diaria,

Vivo resolviendo situaciones comprometedoras que son alegradas por las palabras.

 

Siento que el escape es en vano, que la magia no existe y que solo la razón de por si es desmentible, puesto que no encuentro entendimiento para este dolor solo me atrevo a desafiar al corazón, y puesto que mi lamento es conclusión de mis deseos me atrevo a calmarlos con el sonido de tus besos.

 

Tiempo, ¿Cuánto tiempo puede durar este tormento?, ¿Cuántas horas mas tendré que llorar por lo que quiero?, ¿Cuántas horas más tendré que lamentar el haberte perdido? ¿Cuánto tiempo más he de sentir lo que no tengo?

 

Todas esas preguntas tienen una respuesta y cada respuesta viene del corazón herido, pero lo que el corazón para las personas es el gran amor vespertino, para mí lo es en gran desilusión el desatino, no por la desdicha de no tenerte a mi lado ni por la pasión ausente que encuentro en mi regazo, si no por la lejanía de tener una compañía que me quiera, y por el hecho de no encontrarte y de darme por completo a tu entrega.