benchy43

ÁRBOL.

 

 

con voz de viento

suspira tu ramaje

y es sinfonía

 

Apenas una brisa que pasa y, sin quererlo,

te saca una hoja y se la lleva. Sin la menor intención,

suavemente, como quien saca un “me quiere” de una margarita.

Pero sigues, allí, con los brazos desnudos donde se columpian los trinos

y  se sueltan los gorjeos asidos de una pluma.

Soportando el  amarillo otoño y el escarchado invierno, estás ahí,

altivo, añosamente sabio. Cantan tus sombras cuando canta el viento,

lloran tus ramas cuando el cielo llora.

Encierras melodías, poemas y sonrisas y las lanzas al aire cuando el aire baila.

De tus plantas renaces en retoños y alegra primaveras tu verdor de fiesta.

¡Cuántos secretos guardará tu silueta!, una lágrima reseca, una flor de aniversario,

ausencia de luz en ojos apagados, definitivamente ciegos, una triste mueca  en la memoria.

Muestras la herida de un corazón desteñido y sin sentido donde alguien, hace un tiempo,

juraba amor eterno, enlazando dos nombres ya olvidados.

Ahora voy al sur, mi sur, el de la nieve que blanquea otros ramajes, duros, arraigados

fuerte y dulcemente a las piedras de los Andes.  Pehuenes, lengas, ñires, alerces, con su perenne verde y  su perfume de húmeda  penumbra.

Ahora te dejo por un tiempo. Dejaré de mirarte y comenzaré a extrañarte (una añoranza más que mira al horizonte).

Te pido un favor, querido árbol: si llama ella,  deja caer de tus hojas la poesía, aquella  en la que siempre está su nombre, escrita con la tinta de tu savia y nacida del aura que trajo su voz como caricia.

 



Derechos reservados por Ruben Maldonado.  

 


Imagen (de la web): Pehuén, araucaria característica de la región andino-patagónica de Argentina y Chile, de relevante  significación en la cultura del pueblo mapuche. Desde el año 1958 integra el  Escudo de la Provincia del Neuquén.