Armando Sosa Bocanegra

Mi Soledad

Despertando otra vez solo,
a lo lejos veo por la ventana
dándome cuenta que existe otra triste mañana.
 
Me levanto sucio como siempre,
con un tremendo dolor de cabeza
que me aumenta la pereza
que cada vez más siento,
 
y me tomo un momento
para acomodar
cada uno de mis pensamientos.
 
Salgo del que un día fue nuestra habitación,
pensativo, susurrando,
dándome cuenta de que ya no me sigues amando.
 
Desayuno un cigarrillo,
en un sillón malherido
por las huellas que le ha dejado el camino.
 
Observando con indiferencia tu fotografía
en la que apareces llena de alegría,
te empiezo a recordar y a hacer débil mi corazón,
 
recuerdo nuestro pasado
en el que tú y yo estábamos enamorados.
 
Bebiéndome un par de lágrimas
ahogo el adiós que me diste
en medio de un sufrir tan triste,
 
expulso el humo de extrañarte
con un beso a mi más fiel baluarte,
y sofoco mis recuerdos
 
con una botella de tequila
o mezcal,
pues mi economía se encuentra destruida.
 
Olvido en ocasiones comer
por el coraje que me ocasiona saber
que a otro entregaste tu corazón
y mi cariño lo hayas mandado a la perdición.
 
Ahora solo en este inmenso hogar
que grita tu nombre,
me enfrento a un pasado difícil de recordar,
 
y encaro como un hombre
a la locura
que me deja esta tortura.
 
Ahora envuelto en esta soledad,
tan solo te deseo
la más inmensa felicidad