ronald tadeo ramirez elizalde

𝐀 𝐓𝐔 𝐕𝐎𝐋𝐔𝐍𝐓𝐀𝐃

He puesto mi amor a tu voluntad, como quien entrega el corazón sin reservas ni temores; un corazón que solo desea amarte.

¡Oh, mujer!, no permitas que este amor muera sin haber conocido la dicha de reposar entre tus manos.

 

Tengo para ti mis sentimientos más tiernos, mis pensamientos más sinceros y mis deseos más nobles; todo aquello que guarda mi alma cuando pronuncia tu nombre en el silencio de la noche.

 

No te equivocarás si algún día eliges mis brazos como morada, mis ojos como espejo donde puedas contemplar tu belleza, mis labios como manantial donde la ternura nunca se agote, y mi vida como compañía para caminar juntos por los senderos que nos depare el destino.

 

Estoy lleno de amor, de ese amor limpio y profundo que no sabe entregarse a medias.

Y si algún día puedo depositarlo en ti, sentiré dentro de mi pecho la más dulce de las alegrías.

 

Porque amarte será mi dicha, cuidarte será mi privilegio y verte feliz, la recompensa más hermosa que podría recibir mi corazón.

 

Así que toma mi amor, si tu corazón lo desea; haz de él tu refugio y de mi alma tu hogar.

 

Porque yo no quiero simplemente amarte… quiero que, al ser amada por mí, descubras lo hermoso que puede ser sentirse elegida, deseada, cuidada y profundamente amada.