María

Indefinida

Universidad con Honores.

Se aproximaba un “premio”.

Y fue el mejor.

Un año recorriendo el Mundo.

Dos de sus amigas se sumaban.

 

Diversión, placer y sorpresas en contextos únicos.

Jóvenes, intrépidas, entregadas a improvisar.

Año de aprendizajes y experiencias.

Descubrían deslumbradas.

 

Sin conciencia, doce meses que volaron.

Y ellas,  espléndidas,  regresaron.

 

Sobreexcitadas e inquietas.

Amigos. Interrogatorios. Anécdotas

 

Sobrevino la cotidianeidad.

Contrastes entre objetividad y recuerdos.

 

En  su cuarto sumó sus ahorros y los números de su cuenta.

Le sobraba.

 

No registraba mandatos paternos ni sociales.

Desde jovencita había ganado todas las libertades.

 

Se sentía adornada, colorida.

La decisión estaba tomada.

Dejaba la casa.

Aceptaba el regalo de sus abuelos.

 

Nuevamente aroma a libertad.

Alma con regocijo.

 

Marzo trajo propuestas que confundían.

Ansiedad, nervios.

Superadoras convicciones.

Se salvó a sí misma.

 

Este sería otro año de Licencia.

A solas, tras placer y contraste algo la inquietaba.

¿“Quién era y Qué Quería”?

Aunque discretamente, lo suponía…