billyB

ÁGAPE

 

 

Hora de la comida. Es el almuerzo

que con tanto cariño me prepara

la esposa dulce, con destreza rara,

pues le deja el sabor de un lindo verso.

 

Sin vacilar siquiera y sin adverso

rigor, tomo mi plato y la cuchara

y aún sin que ofrecérmelo pensara

le como y dejo el recipiente terso.

 

Arroz y carne y ensalada rica,

el fresco que de gusto me salpica

la barba y fue la manga servilleta.

 

Así transcurre y pienso ya en la cena

y en el café que hará la esposa buena,

feliz amando a su glotón poeta.