Sara (Bar literario)

El Ășltimo desorden espacial


 

Te voy a regalar mi último poema

el último.

No lo hago por ti (por supuesto que no)

lo hago por el simple hecho

de guardar en este cajón de amores perdidos

esa incesante desdicha por recordar las cosas bellas.

 

(Bellas como una cajita de pandora

Que traen dentro: un tren, bolsitas de té y una boina)

 

Y recordarte en el espacio ocupado

por un verano de mentira,

en la dicha amoratada de un invierno sin leña;

en los fósforos que son relámpagos de tu luz

desfilando en la memoria de besos

todos esos besos que no nos dimos

y aún me remuerden en la boca.

 

Preguntas, la vida tiene demasiadas preguntas

Formadas en la arcilla de hojas volátiles

Entre la pradera y el sueño;

 

 He dejado de preguntarme

se me acusa por eso de no sentir, de no extrañarte,

y no saben:

Mi insomnio es un vaso cansado de estar siempre lleno

por pelusas tejiendo en mis ojos, tu mano en mi pelo

así de sencillo, puedes creerlo

de tantos sueños, incendios, aire, mar y viento

lamento no sentir una mano, una mano apremiando

a mi cabeza a descansar ,por fin, en el pecho de una melodía.

 

Una melodía que no llegó a sucumbir entre tanto amor,

verano, y cápsulas de fantasía.