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gatoconbotas_58

Si fueras tu la flor (Despierta y bosteza)

 

Despierta y bosteza

el viejo comedor,

la virgen del rosario

y una ya gastada vela

sobre el aparador.

El cielo azul, un cuadro,

resiste solo una estrella,

un vaso abandonado

con algo de licor.

Amanece el desierto

gris cemento

con aliento y sin adiós.

Despierta y bosteza

en el horizonte

aquel lejano y tibio sol,

cansado y con sueño

adormecido

el que alguna vez latiera

hoy regresa,

como un clavel del aire

se adhiere

a las paredes del cielo

y del amor,

atraviesa las rendijas,

penetra,

me atraviesa

y de tus ojos en sombras

surge y se trepa

con dolor.

Despierta y bosteza…

un blanco mantel,

las sillas dispuestas

y una mesa para dos.

Un papel, una lámpara,

una lapicera,

un pequeño florero

un pincel y una flor

y el haz que fluye de adentro,

de ocres colores, aromas

y un poco de imaginación

ilumina estos versos,

resucita la memoria

el rozar de las letras

en el camino

y todos los recuerdos

que regresan

al alma

de donde alguna vez

habían partido.

Si fueras tú la flor

aquella que murió como capullo

marchita antes de crecer

presa del tiempo,

al arrullo

de pétalos sutiles

y simples olvidos.

Despierta y bosteza

una caricia,

una palabra,

una voz,

tal vez

aquella vieja canción

emana lejana

y envuelve,

como este tibio sol

y ya no se

si es el recuerdo

o el recuerdo del recuerdo

o el sueño del sueño

que vuelve y amanece

y se hace miel

en aquella que aún sin ser

 partió.

Despierta y bosteza…

Si fueras tú la flor

la que me despierta

y aún me sostiene,

la que aparece

cuando el presente se muere

y el poeta se da cuenta

que solo es un hombre

adherido a sus paredes,

pasado,

preso y condenado

comiendo y bebiendo sentidos,

solo,

escribiendo a una vida tuerta,

soñando pequeños momentos

transformando recuerdos

en frases llenas de letras vivas,

reviviéndolo.

Despierta y bosteza

el viejo comedor,

la virgen del rosario

y una ya gastada vela

sobre el aparador.

El cielo azul, un cuadro,

resiste solo una estrella,

un vaso abandonado

con algo de licor…

Despierta y bosteza

el destino,

lo sé,

él no me hubiera perdido

si fueras tú la flor.