Scorpion_05

UNA NAVIDAD DIFERENTE

UNA NAVIDAD DIFERENTE

 

 

La noche anterior a navidad mi papa aun no llegaba, estábamos todos esperando en casa de mi abuelita su llegada, esperando con ansia verlo entrar y ver que nos traía para mi hermana y para mi, somos dos niñas, mi hermana Eileen de un añito y yo Lucita de tres. Mi mama prepara la cena de navidad en casa de mi abuelita, mi hermana mayor (Gladis) ayuda en la cocina, nosotras estamos aun sentaditas en la sala viendo por la ventana esperando ver la sombra de mi papi pasar hacia la puerta. Es más tarde que de costumbre y no logro verlo llegar.

 

Eileen se me queda viendo, aunque no habla mucho aun, entiendo que también esta esperando a mi papi que llegue con algo para nosotras como siempre pasa. Me levanto una vez más del tapete donde estamos sentaditas y camino hacia la ventana para ver más de cerca si acaso veo su coche estacionarse. Los foquitos de navidad pegados en la ventana y reflejados en el cristal hacen ver brillos muy lindos, y el frio que hace afuera convierte en vapor mi respiración haciendo que el vidrio se empañe y no me deje ver, Subo la manga de mi sudadera y la pongo en mi manita derecha y comienzo a limpiar la ventana. No veo a mi papi, sé que no estamos en casita, sino en casa de mi abuelita, pero aun así sé que ya debió llegar. Eileen se para del piso y se sube al sillón donde estoy yo viendo por la ventana, mi mami nos baja de el para evitar que nos caigamos. Nos vuelven a sentar en el tapetito en el piso para seguir viendo la televisión y esta vez nos dan un pedacito de buñuelo a cada una para comer mientras llega papi para cenar todos juntos. En casa esta mi tía Rossy, mi tío Pancho y mis primos Angelito y Panchito, pero mis primos están dormidos en el cuarto de mi abuelita, y esta también mi abuelito Salvador en la sala con nosotras viendo la televisión.

 

De pronto suena el teléfono, y mi abuelita contesta, siento un poco de dolor en mi pecho y no sé que ocurre, veo como mi abuelita cambia su carita sonriente, se convirtió en una carita de preocupación, y le habla a mi mami para que vaya a contestar. Mi mami, aun quitándose el delantal contesta la llamada y ella también pone carita de preocupación, no entiendo nada, pero mi mami rápido toma su bolsa y mi hermana Gladis sale con ella en su camioneta, mi hermanita Eileen y yo queremos ir pero nos dejan, sin importar cuanto lloremos y digamos que nos portaremos bien no nos hacen caso y aun así nos dejan y se van. Me quedo llorando porque no me dejan ir, y veo a mi hermanita haciendo lo mismo. No entiendo aun porque mi mami no me llevo, porque a pesar de que quiero mucho a mi abuelita no me quería quedar con ella, quiera ir con mi mami. La preocupación se ve en las caritas de todos y nadie nos dice nada pero algo me decía que mi papi no iba a llegar a cenar.

 

Al no saber que pensar me quedo quieta junto a Eileen que no deja de llorar y le digo “cálmate chiquita, al rato viene mami por nosotras”, mi hermanita se calma y sigue comiendo el buñuelo que nos dieron. Un ratito después llega mi mami y nos arreglan para salir al frio, y veo que mi abuelita no se quiere quedar y se arregla también de voladita, y nos vamos las tres con mi mami en la camioneta. Cuando vamos en camino vemos muchas casas con sus foquitos de navidad y pinitos de navidad con muchas luces en sus ventanas, algunos niños quemando cohetes, otros jugando afuera, y en algunos patios veo niños rompiendo la piñata de estrellita, nunca había visto esa piñata, me imagino que es la que se usa en navidad, mi mami voltea y me ve, mientras me dice: “vamos ir a ver a papi”, y yo me asusto mucho y comienzo a llorar, de pronto sentí mucho miedo, y me dice: “no llores bebe, papi te quiere ver, es navidad pero tenemos que ir a verlo a él, él no puede llegar a casa con nosotras esta noche”.

 

Me dio mucho miedo porque papi siempre llega a casa, y me acuerdo que la otra navidad anterior mi papi no falto y dijo que jamás pasaría una navidad sin nosotras. De pronto llegamos al hospital, donde mi mami nos baja cubiertas con un cobertor con dibujitos de princesas a mi hermanita y a mí, y nos lleva para adentro de una salita de espera, donde las sillas están muy duras y resbalosas. De pronto sale el doctor y le dice a mi mami que podemos pasar, mi hermana Gladis estaba en una de las salitas antes que nosotras. Mi mami les hace unas señas a mi abuelita y a mi hermana mayor para que pasemos al cuarto pero mi mama se queda afuera con el doctor platicando unas cosas. A mi no me gusta nada, porque los doctores ponen inyecciones, y cuando eso pasa es porque algo malo esta pasando. Entramos al cuarto y vemos una cama blanca en medio del cuarto, el cuarto esta lleno de aparatitos con foquitos y hay un sillón que se ve muy cómodo, no sé que hora es pero tengo mucho sueño, y mi hermanita también tiene sus ojitos casi cerrándosele. En la cama no alcanzo a ver quien esta porque esta muy alta, pero creo que es mi papi, en eso entra mi mama y me carga y me sienta en la cama, y carga a mi hermanita y también la sienta, y veo a mi papi triste en su carita, pero cuando nos sientan en la cama veo que su carita nos regala una sonrisa, y comienza a llorar. Nos abraza y nos besa, y mi mami llora también, mi hermanita se queda viendo asustada todo lo que pasa, y yo veo a mi papi que tiene inyecciones con tubos puestas en sus brazos y lloro también.

 

Mi papi me pregunta “¿Por qué lloras princesa?” y le digo: “porque tu estas llorando y porque tienes tubos en tus brazos” y me contesta mi papi: “los tubos son para que me mejore y estoy llorando de felicidad porque creí que no las podría ver hoy”. Le dije a mi papi que nos fuéramos para la casa pero me dice que no podrá, pero que si queríamos nos podríamos quedar con el. Era noche buena y mi mami había sacado permiso con el doctor para quedarnos con mi papi todas durante la noche, no se bien que fue lo que le paso pero fue algo de cansancio o de su corazón, no le entendí, pero mi papi me dijo que su corazón era de nosotras y nosotras ya estábamos allí, así que muy pronto nos iríamos a casa juntos. Le pregunte si entonces no habría regalos ni cena de navidad como me habían contado y mi papi se ríe y en eso entra mi hermana Gladis con una bolsota grande de muchos regalos para todos, y nos los da, la gordita (mi hermanita Eileen) abraza los suyos y se queda dormida con ellos, yo no quiero abrir los míos porque me bajarían de la cama y yo quiero dormirme con mi papi, todos se sientan en el sillón, y abren sus regalos, pero no veo el de mi papi, y le pregunto: “¿y tus regalos papi?, ¿Santa no te trajo a ti?” y mi papi se sonríe y me dice, “ si me trajo mi vida, me trajo dos hermosas princesitas esta noche, que yo creí que no vería” y yo supe que hablaba de mi hermanita y de mi, y lo abrazo y le digo que lo quiero mucho.

 

Esta navidad no es como la pasada, tampoco como las de las personas que vimos al pasar, o la de niños que vimos en las casas o en la calle mientras conducíamos al hospital, tampoco es como me la habían platicado, y menos como se había planeado, no es una navidad igual a las demás, pero me gusto mucho porque vi a mi familia junta como siempre. No es mala esta navidad, simplemente es una navidad diferente.

 

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