MIRIAM RINCON U.

UNA HISTORIA- UNA SORPRESA- UNA COMPARACIÓN, PARTE II

Después del sepelio, Ramona continuó la amistad con las hijas de Carmen, una de las hembras se había venido a vivir en casa de la finada para cuidar de su hermana enferma, cosa que hizo durante más de diez y siete años, hasta que la desdichada murió en el año 2005.Elena se quedó sola en la casa de su madre pero Ramona jamás la desamparó, había sido quien más continuamente la visitaba y acompañaba durante la larga enfermedad de María. Ya Ramona tenía más edad y empezó a presentar trastornos de salud bastante frecuentes. Elena empezó a preocuparse por su amiga pues presentía que al parecer, también la dejaría sola… el presentimiento se cumplió y así fue. Una noche Ramona la visitó y le confesó que se sentía muy mal, Elena le recomendó se fuera a descansar y le dijera a sus dos hijas que vivían con ella, llamaran a los varones para que la llevaran a un Centro Asistencial, tampoco Ramona pudo burlar a la muerte.

 

Elena se dio cuenta al otro día, del fallecimiento de su amiga porque sus hijas, dos mujeres insípidas, hipócritas y amargadas, no tuvieron la amabilidad de  avisarle lo que pasaba con su amiga como siempre lo fue Ramona. Allí Elena entendió que las relaciones empezaban a resquebrajarse, sobre todo por la indignación que sintió al ver que las hijas no asistieron al velatorio argumentando casas inverosímiles, cosa que Elena en sus cuarenta años nunca había visto. Tampoco aquí se equivocó al poco tiempo de muerta Ramona, la disciplina de su hogar se vio relajada gracias a la permisibilidad y alcahuetería de la hija que quedó viviendo, en la casa, quien tenía dos hijos en un matrimonio condenado al fracaso.

 

Parecía que esta mujer hubiese soltado todo el rencor que sentía hacia su madre quizás por la disciplina que Ramona había impuesto siempre en su hogar, durante toda su existencia, de tal manera que cambió todos los esquemas. Ahora estos jóvenes jugaban en la calle, usaban un lenguaje obsceno, se la pasaban semidesnudos, colocaban música a alto volumen en altas horas de la noche, formaban escándalos, eran irrespetuosos con los mayores y muchas cosas más. Elena, una intelectual, docente de Media y universitaria, con sus valores y principios intactos no aceptaba tal actitud  muy especialmente porque sufría de insomnio y por estar tan cerca las dos casas todo se oía e invadían su espacio privado, haciéndola  pasar días y noches infernales, hasta que se vio obligada acudir a las autoridades, así fue como bajó un poco la presión entre las dos familias.   

 

Tiempo después Elena decidió adoptar un cachorro para sentir un poco de compañía y deslastrarse un poco del stress, lo acostumbró a no latir por las noches para que no molestara al vecindario, pensando sobre todo en los reclamos que le haría la altanera vecina hija de Ramona, dado el caso que las relaciones se habían roto totalmente. Pero para su sorpresa la hija de Ramona a quien nunca le habían gustado los animales, también trajo una perra adulta pero no de gran tamaño, a su casa, pues a ésta parecía que la habían entrenado, para chillar, latir, gemir y hacer cuanto ruido pudiera; si la esquizofrenia e histeria se dan en el género canino ésta era su mayor representante. No dejaba un momento de reposo ni de día ni de noche, dando lugar al inicio de los desacuerdos nuevamente.(NO SE PIERDA MAÑANA EL GRAN FINAL)

 

 

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MIRIAM RINCÓN URDANETA.