Veronica Arteaga

FADO DEL ANGEL

FADO DEL ANGEL.



Esta voz de murallón oscuro

Sin concesiones

Siempre a ras del silencio

Desgranado en rosarios de vino

Fado mío y ajeno

 

¿Quién no lloró contigo

La sospecha de la pena que asoma?

¿Quíen no gozó tu sombra,

La ceniza borrosa de tus alas,

El doliente latir de la existencia,

La comunión oscura con tu alma…?

 

Tan luego vos y yo,

Tan diferentes

Unidos en idénticos destinos

Cantándole a las cosas que no mueren

Y al amor.

Fado del ángel mío. Fado azul

Que se compró un infierno

Soñando con celestes paraísos

Y con cielos prestados...

Vos quedaste apresado entre  las cuerdas

De las guitarras libres de la noche

Y yo quedé temblando

Sin que nada apresara a mis vacíos

Pero también cantando igual que vos

 

Fado ajeno y tan mío…

Tu extranjera cadencia me ha prestado

La sonrisa difusa y el amor torturado

La horrible certidumbre

De las copas vacías

Y los espejos rotos

Y de saber que no hay nadie, fado…

Sólo nosotros…

Y mi amor




Veronica.