EMILIA LEE / La mujer de abril

Monólogo

 

Disculpo a esta mujer cuando le duele el alma

y la mujer se le cae a pedazos.  

Comprendo a esta mujer

cuando desea un beso cálido y unos brazos de cobijo

que la esperen en el portal al llegar.  

Conozco a esta mujer

que quiere dar rienda suelta a su risa

y a la loca que tiene amarrada adentro.  

Siento a esta mujer que esta VIVA,

que reflexiona que la vida no es lucha, tabú ni sacrificio;

que es un fluir como riachuelo alegre,

por lo que no quiere ser mas agua de estanque.  

Quiero compartir esta mujer

que no cree en el futuro,

que se le olvidó el pasado,

que no guarda besos para mañana,

que solo sabe que respira en este justo momento.  

Vivencio a esta mujer

a veces palabras duras, otras poesía, canción y verso  

Aprendo de esta mujer

que no quiere ser la transición ni la espera del estío,

sino estación viva y plena.  

Me duele a veces esta mujer

cuando se deshabita, se angustia y se desmorona,

queriendo que le laman las heridas

con amor, con ternura.  

Pero por sobre todo celebro a esta mujer

que cada día cree en un solo camino: 

                                                     el de lo siempre posible


mientras se recrea buscando la sal de la vida.  


Emilia.