Ernesto Spinosa

REGALITO

No te regalo un rayo de luna

para que lo pongas en tu pelo

como si fuese una flor.

 

No te regalo un par de estrellas

para que adornes tus orejas

como si fueran zarcillos.

 

No te regalo una nube

para que en las noches

te sirva de blanda almohada.

 

Tampoco te regalo mis ojos

para que veas con ellos

el amor como le veo yo.

 

Prefiero regalarte mis palabras,

la alquimia verdadera, porque con ellas

pongo el mundo entero a tus pies.