Víctor Callirgos

Naves Nocturnas

En la noche clara cuando el cosmos duerme

puedo ver inocente fulgor de estrella

tu faro lejano dirigiendo la huella

de todas las naves que acuden a verme

 

Enmudece solemne el oleaje marino

se apagan las luces del puerte sureño

y me siento grande y me siento pequeño

abstraído observando tu fuego ambarino.

 

Entonces te canto rompiendo el silencio,

el dolor que abruma todavía a mi alma

y me abraza tu rayo dándome calma,

cubriendo mi pecho de oloroso incienso.

 

Ahora se acerca otra nave a este puerto,

cargada de fe, de amor, de esperanza,

de allá, del arcano que el mirar no alcanza,

viene piadosa a resucitar un muerto.