Sammantha

ColisiĆ³n II

Te dije:

 

"Estás tan dentro de mi"-con una voz incesante-

te dije, que estabas tan dentro de mí, cuando te depositaste en mi cuerpo

como una semilla en la tierra

y desde entonces te llevo.

 

Desde que te depositas en mis ojos cada mañana,

y cada amanecer en mi recuerdo.

desde que mis labios se depositan en tus labios.

Y mi cuello en tus besos.

Desde que me obligas a amarte y entonces te amo.

Desde siempre, desde entonces te amo.

 

Y no me rindo, 

estoy tan dispuesta a amarte y a hacer que me ames sin descanso.

Estoy tan despersa en los fragmentos de tu cama,

en los encuentros de tu cuarto.

en los espacios de tu cuerpo.

Que no podrás vaciarme, ni limpiándo cada célula en tu espacio.

 

Está mi nombre corriendo por los hilos de tu sangre

estás latiéndome y exhalandome en tus suspiros.

Estás bebiendome y derramándome.

Estás sediento y temes que sea agotable.

 

Estás aquí, amor, estás.

Y vas en mis muslos recorriéndote las ansias de tomarme, 

otra vez.

De depositarte otra vez.

En las cavidades de mi sexo,

en la cavidad de mi alma, en la que vas

todo el día en el que estás cerca, en el que te vas a mi deseo.

 

Estás vaciándome y llenándome.

Estás amándome hasta buscar expandir un universo nuevo.

Y vas, colisionando tu amor con mi cuerpo.