nelida anderson parini

EL AMOR MÁS PURO...

La tarde resplandecía

en sus ojos cual tizones

ardidos como carbones

en los que fuego prendía.

Motivo fiel de alegría

inspiración de consciencia,

mirando con deferencia

ojos de luz sin igual,

 negándose a mirar mal

logran gestar diferencia.

 

Divino amor refulgente

en visión reveladora

con mirada soñadora

ilumina dulcemente.

Histriónico y elocuente

destellando sutileza,

con fotones de nobleza

anuncia tiempos mejores,

con un mirar de colores

renueva el orbe en belleza.

 

Sin angustia ni pobreza

donde no existan temores

donde miedos y dolores

no quebranten la cabeza.

Y nadie aluda en torpeza

mezquindades por razones,

un mundo sin depresiones

en natural equidad,

en donde la humanidad

fluye plenamente en dones.

 

Sociedad en libertad

igualdad de condiciones

donde imperen convicciones

revocantes  de crueldad.

Edén de amor y hermandad

armonioso y solidario,

en el que no es necesario

ni importante figurar,

donde mercar y comprar

olvidaron calendario.

 

En el que en hombre ordinario

hay derecho de opinión

sin temer  la reacción

de poder autoritario.

Un don extraordinario

es tener seguridad,

paradigma de verdad

este derecho sustenta,

si en realidad se ostenta

la invaluable libertad…

 

La tarde resplandecía

renovando las visiones

ensoñación de ilusiones

en sus pupilas ardía.

Soñando culmina el día

centellando hacia el futuro,

un paraíso seguro

vergel de la humanidad

remanso de libertad

llamarada de amor puro.