El Hombre de la Rosa

¡¡¡ LA SEÑORA DEL MAR DE ARENA !!!

*Matojo*

Arenal azulado de desértica cualidad de ser

debes aguaitar en los erectos brotes verdes,

para que el simún no seque esta hermosura

cuidaras mi tallo coronado con ternura bella.

*Arenal*

Azulenco soy porque mi sequia me enciende

aunque me encandilo cuando arropo el tallo,

rodeando la esencia de esa orgullosa altivez

me someto a tu casta oriunda como vegetal.

*Matojo*

Cuando implores las nubes de sana tormenta

avisa para cerrarle a la ventisca mis capullos,

no deseo gastar la savia que crea mi vástago

para que otra bella planta enajene la quietud.

*Arenal*

Ves en la lejanía un rojo rayo de sol postrado

cuando hace horas calentaba mi ser ardiente,

desaguando la maltratada partícula cristalina

atesorando esa gota que necesitaba tu existir.

*Matojo*

Perecemos apestados de la biosfera terrestre

cuando la paz y el sosiego mecen nuestro ser,

sabes arenilla si algún humano osase pisarte

cuando tu duna es nítida como la mar de sed.

*Arenal*

Profusas estrellas han pasado sin ser hoyado

por el temor extremo al misterio del desierto,

donde raptara tu alma una náyade encantada

para adormecer tu eternidad entre sílice azul.

*Ninfa*

 

Autor:

Críspulo Cortés Cortés

El Hombre de la Rosa

16 septiembre de 2012