Segebre

Carta al anhelo

Impacientes los días del alma,

eres el ansió inclemente 

de un sueño realizado.

 

Podría el tiempo ensañarse con tigo,

volviéndome a un niño 

cúlla única razón

es obtener lo pedido.

 

Sabrá Dios el tiempo indicado,

de saciarme de ti,

cumpliendo un sueño 

he iniciando el nuevo.